jueves, noviembre 05, 2009

Taller de Constelaciones Familiares - 21 nov 2009

Constelaciones Familiares
Jornada teórica y práctica de un día



“REUNIDOS EN FAMILIA”

Sábado 21 de noviembre de 2009
De 9 a.m. a 5 p.m.


Para los que no conocen el trabajo de Constelaciones, para los que sí, para los que quieran aprender más, para los que quieren saber sobre la familia y las lealtades que nos unen a ella, para los que quieran darse cuenta, para los que deseen descubrir algo nuevo sobre sus propias dinámicas familiares, para los curiosos, para los que quieran y puedan.

Nos reuniremos este sábado 21 de noviembre en la sede de CIEDIS en Caracas para trabajar desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde, en un taller vivencial de Constelaciones Familiares.

Nos acercaremos a este trabajo desde la mirada teórica y la práctica, no sólo con casos y movimientos, sino con ejercicios y experiencias para todos los asistentes.

El taller es sólo para 15 personas. Tomaremos entre los asistentes, los casos para las constelaciones grupales.

LOS DATOS

Fecha y hora:
Sábado 21 de noviembre, de 9 a.m. a 5 p.m.
(Con un receso para almorzar entre 12.30 p.m. y 2 p.m.)

Precio:
Bs. F. 150

Lugar:
Hotel Continental Altamira. Salón Amacuro.
Av. San Juan Bosco, entre 2da y 3era transversal de Altamira. Caracas.

Para apartar tu cupo o pedir información, llama a los siguientes teléfonos: 414-2788522 / 412-9631191 o escribir un mail a raizaramirez@gmail.com

Facilitadora:
Raiza Ramírez. Psicoterapeuta Gestáltica y Consteladora Familiar.

lunes, noviembre 02, 2009

El responsable de mis necesidades














¿Quién es el responsable de tus necesidades?

Una mujer está molesta con un hombre. Está más que brava, está furiosa. Desea y necesita hablar con este señor y decirle lo que siente. Eso lo tiene claro.

En una conversación previa, él quedó en llamarla. Ella está esperando la llamada que aún no llega. Mientras tanto, su necesidad sigue sin ser satisfecha y por lo tanto, la situación sigue estando abierta y la molestia presente.

El cómo

Bien indica la teoría sobre Psicoterapia Gestalt que el tema de las necesidades no se trata de tenerlas o no, pues todos los seres humanos las experimentan. El verdadero tema es CÓMO cada organismo las satisface.

En el ejemplo anterior se puede mirar. La cuestión no se trata de la molestia de esta mujer, sino lo que hace ella con su molestia y cómo la canaliza.

La primera trampa: evitar

Uno de los obstáculos que nos podemos colocar las personas para no satisfacer nuestra necesidad es cerrarnos el paso hacia “eso” que estamos requiriendo. Si bien no lo hacemos de manera conciente, igualmente lo hacemos.

Siguiendo con la historia anterior de la mujer molesta. Ella estaba tan brava que decidió apagar su teléfono, borrar al hombre de sus listas de contacto en diferentes medios, no estar disponible para él. Suena contradictorio, ¿Verdad?

¿Cómo es que si mi necesidad es hablar contigo, cierro los medios para comunicarme contigo?

Segunda trampa: sin responsabilidad

Si evado mi necesidad y la dejo en manos del otro, estoy entregando mi destino al afuera. Ya no soy responsable de lo que me sucede y son los demás, sean quienes sean, los que deciden y tienen la potestad sobre mis estados de ánimo y lo que logro satisfacer o no.

La mujer sigue molesta con el hombre. Él no ha llamado. Ella espera la llamada. ¿De quién es la necesidad y de quién es la responsabilidad de satisfacerla? Quizá la necesidad de él sea diferente a la de ella y por eso no llama. No lo sabemos.

Si bien es cierto que no siempre necesitamos estar “cara a cara” para cerrar una situación abierta, es muy importante que comencemos a mirar nuestras necesidades y entendamos que somos nosotros los que podemos hacer algo por ellas, por lo menos intentarlo.

Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

domingo, octubre 25, 2009

El contacto: conmigo y con los otros


El ser humano está en contacto consigo mismo y con el mundo exterior todo el tiempo. Abre y cierra episodios de contacto de manera continua, por lo menos los organismos que funcionan sanamente así lo hacen.

El contacto es lo que me permite encontrarme nutritivamente con el mundo exterior. Y sólo a través del contacto puedo lograr el desarrollo completo de mi identidad.

Y al hablar de “contacto”, no se refiere exclusivamente al encuentro físico, tiene que ver con las emociones, lo no tangible, los espacios psicológicos.

El proceso

Sucede de la siguiente manera: el organismo tiene una necesidad. Una vez la siente e identifica, moviliza sus recursos y sale al ambiente para buscar “eso” que requiere y así satisfacerse.

Si este proceso sucede de esta manera, la persona logra integrar algo novedoso a su sistema. El individuo selecciona lo que quiere, lo asimila y al finalizar el encuentro, se distancia.

También puede suceder que el organismo en su búsqueda, rechace lo que no quiere. O coloque un límite con aquello que le resulte invasivo o amenazante.


La frontera

Otro concepto importante en el tema del contacto es la frontera o límite de contacto. Desde el marco teórico se define como el punto donde el yo se relaciona con lo que no es el yo. Dicho de otra manera, es el punto donde termina mi cuerpo y comienza el afuera.

Es en este espacio donde se da el contacto. Y esta frontera tiene una función muy importante, que es mantener la separación de tal manera que la unión no resulte amenazante para la persona.

Lo más sano, desde un punto de vista emocional, es que esta frontera sea permeable y flexible, de tal manera que se pueda sumar lo nuevo y al mismo tiempo, permanecer a salvo.

Está predeterminada por la gama de experiencias previas en la vida de cada ser humano. Esto significa que si mis momentos previos han sido felices, quizá mi límite es más flexible; si, ha sucedido lo contrario, mi frontera será más rígida.

Lo anterior hará que mis experiencias con el afuera sean menos frecuente, más predecibles y repetitivas.

Entonces, ¿Cómo mejorar el contacto? El contacto solo se trabaja con más contacto. La idea es darnos el permiso a flexibilizar nuestra frontera para hacer de cada encuentro con el afuera algo diferente y, de esta manera, sumar algo nuevo a nuestro organismo.


Autora del texto: Raiza Ramirez
Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares.

viernes, octubre 16, 2009

¿Quién es el bueno y quién es el malo?


Apuntes de Constelaciones Familiares:
El bueno y el malo. ¿Quién es quién?

Hay mandatos sociales. Hay, en teoría, cosas que se deben hacer y otras que NO se deben hacer. Están los llamados buenos y los llamados malos. Están los que reciben aplausos y los que son señalados por los demás. Mi pregunta es: ¿Quién tiene la razón? Otra pregunta: ¿Quién es el bueno y quién es el malo?

Gracias al trabajo y al aprendizaje que he tenido la suerte de ver y tener con Constelaciones Familiares, cada vez me paro menos a pensar en los buenos o los malos de las historias. Cada vez hay menos juicios ante lo que hace uno o el otro. Cada vez hay menos señalamientos.

Trato de mirar cada historia con ojos bien abiertos y sin dejarme de maravillar de lo grande que es el balance y la compensación en cada grupo, y de cómo se cumple una y otra vez, especialmente, cuando alguien queda excluido de la familia.

Del lado del “malo”

Cuando me cuentan una historia de alguien “malo”, una persona que se comporta “mal”, una persona que hace “lo peor”, un ser humano que “se sale de lo establecido”, mi primer pensamiento es: ¿A qué persona de su familia estará representando? ¿Con quién estará embrollado? ¿De dónde proviene este supuesto mal?

En este punto me recuerdo de Carola Castillo, quien en nuestra formación solía decirnos algo así como que cuando le mostraban al bueno y al malo, ella se sentaba al lado del malo, pues quizá los supuestos buenos eran más numerosos y quizá hacía falta alguien que se sentara junto al supuesto malo, lo mirara y le diera un lugar.

Y es que regularmente, ¿Qué hacemos con los malos? Los excluimos, los sacamos de nuestra vida, lo execramos de la familia, les dejamos de hablar. Y allí comienza o sigue el desbalance, dependiendo de la historia.

Por ejemplo, si vemos a dos hermanos: uno de ellos trabaja, estudia, es responsable, no se mete con nadie. El otro, es alcohólico, enfermo, quizá roba o es adicto. ¿Quién es el bueno? Respuesta rápida: el que no se mete con nadie. Quizá el otro sea el excluido, señalado, execrado, porque es el malo.

En la teoría de Constelaciones Familiares, cuando se trata de los hermanos, se dice que entre ellos, sin importar la cantidad, se reparte (por así decirlo), los temas de la familia, tanto los buenos como los menos buenos. Sin embargo, puede pasar que uno de ellos, generalmente el mayor, tome una mayor carga de los problemas; de esta manera, los otros hermanos quedan con menos carga, más livianos.

Lo anterior, aunque suene extraño, termina siendo un acto de amor, de lealtad. “Por ti, hermano y por mi familia, tomo esta carga. Te dejo más liviano a ti, más libre. Lo tomo yo antes de que lo tomes tú”, serían las palabras del hermano mayor.

Con esta mirada y tomando el caso anterior, vale preguntarse de nuevo: ¿Quién es el bueno y quién es el malo? ¿Quién lo hace mejor y quién lo hace peor? ¿Quién paga el precio más alto?

Mirar, asentir y honrar

Bajo esta perspectiva y con el ejemplo anterior, hay dos aspectos importantes a tomar en cuenta.

El primero, que el hermano “bueno”, pueda mirar y reconocer a su hermano “malo”. Que pueda asentir, aunque sea doloroso, a ese destino. Que pueda mirar que gracias a esta carga, él está un poco mejor. A veces es difícil, especialmente, cuando hay miedo, dolor, rabia e incluso puede haber una pregunta intrínseca: ¿Qué pasa que yo estoy “bien” y mi hermano está “mal”?.

Puede también darse el siguiente pensamiento: “Yo quiero que mi hermano esté bien”. Y detrás de esta frase hay un irrespeto al destino del otro. No se reconoce su carga y se le critica. Es paradójico y es lo que señala la teoría de Constelaciones Familiares.

La mirada que brinda solución entre estos dos hermanos es que el que está “bien” pueda mirar y honrar a su “hermano malo”, que pueda asentir a su destino. “Hermano, ahora puedo mirarte y puedo mirar lo que haces por mí. Honro tu destino, con amor y dolor. Y haré lo mejor que pueda con mi vida. Gracias por tomar esta carga por mí y por nuestra familia”, pudieran ser sus palabras de resolución.

Con esta resolución, no sólo puede cambiar la relación entre estos dos hermanos, sino también puede evitar las repeticiones en las siguientes generaciones.

Salir del embrollo

Personalmente, creo que asentir al destino de un ser amado puede ser difícil e incluso doloroso, especialmente si se trata de un destino con más carga. ¿Cómo asentir al cáncer de un familiar? ¿Cómo decir SI a un accidente de un ser querido? ¿Cómo honrar el destino de un adicto al que amo?

Lo anterior requiere de fuerza, de valentía, de dignidad. Es un reto a la arrogancia, a nuestra necesidad de querer cambiar lo que le sucede al otro y solo mirarlo sin intención.

Ahora bien, como decía al principio de este texto, al mirar un caso de víctimas y perpetradores, trato de observar quién falta y a quién podría estar representando el cliente o qué puede estar mirando que los demás miembros de su familia no ven.

Imaginemos el mismo “hermano malo”, el que está enfermo, es adicto o alcohólico. Éste, podría estar imitando el destino de un perpetrador de su familia o podría estar haciendo balance por una víctima de su familia que fue excluida por dolor.

Una solución posible para el sistema está en traer a la constelación a una víctima y su perpetrador de la familia con la que trabajamos. Sin importar necesariamente la generación con la que trabajemos, o si tenemos la información exacta de lo que sucedió en esa familia.

Sólo cuando la víctima y su perpetrador puedan encontrarse, el sistema tendrá un poco más de paz. Y esta persona, embrollada en su sistema, tendrá un poco más de libertad para elegir lo que decida desde otro lugar, con menos carga.

“Ahora puedo mirarlos. Junto en mi corazón y en mi alma a todas las víctimas y perpetradores de mi sistema. No puedo hacer nada por ustedes, es mucha carga para mí. Por favor, mírenme con cariño si lo hago diferente a ustedes, si dejo de ser el perpetrador o la víctima, si soy un poco feliz. Por favor.”

Cada familia es perfecta. Cada quien hace lo mejor que puede con su destino. A veces la carga es más pesada, a veces más liviana. Y siempre estamos unidos a los nuestros, más allá de quien sea el bueno o el malo. Todos cabemos. Todos tenemos un lugar.



Autora del texto: Raiza Ramirez
Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares.

jueves, octubre 15, 2009

El balance en las relaciones


Cuando dos personas se relacionan se teje una red entre ellas. Es una red invisible, casi como una telaraña que, marca la forma en la que estos dos seres humanos se van a vincular o cómo será la dinámica de la relación.

Es como una suerte de guión que se va escribiendo. Cuando tú dices esto, yo reacciono de esta manera. Cuando yo te hago aquello, tú respondes de cierta forma.

Cuando ambas partes se sienten en balance y es armonioso el intercambio, la relación camina y tiene posibilidades de crecer. Cuando no es así, comienzan las dificultades y los problemas.

¿Qué pasa cuando una persona entrega más que la otra en una relación? ¿Qué pasa cuando una de las dos recibe más de lo que entrega? Se crea un desbalance entre ellos que, de permanecer, es probable los distancie en el tiempo.

Si bien es difícil generalizar, pues cada caso y pareja es un mundo, hay algunos aspectos que se repiten. Veamos algunos ejemplos.

El que entrega más y recibe menos, puede correr el riesgo de quedarse sin nada entre sus manos. Lo da todo por la relación y no se guarda nada para sí mismo. Y al darlo todo, llega un punto en el que ya no tiene nada más que entregar. A veces, esta persona, actúa de esta manera, pues necesita garantizar el afecto del otro y cree que de esta manera esto pasará.

Por el otro lado está quien recibe más y da menos en el vínculo. Toma sin pedirlo, sin manifestar que lo necesita, solo lo toma. Y no entrega en balance a lo que va tomando. Probablemente porque la otra persona no se solicita o demanda, o quizá porque ésta no tenga mucho para darle.

Entre ambos puede tejerse una red de dependencia: ambos se necesitan. Uno, para entregar; y el otro, para recibir. Y aunque por un tiempo, esta forma de relacionarse les puede funcionar, en un punto, la balanza buscará su equilibrio y esto puede hacer que la relación entre en crisis.

Para esto, la solución es simple y complicada al mismo tiempo: buscar y encontrar el balance. Hay una frase que lo resume: “No des más de lo que puedas recibir. No tomes más de lo que estés dispuesto a dar”. Sólo así se va logrando el equilibrio en una relación y la posibilidad de mantenerse en el tiempo.



Autora del texto: Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

domingo, septiembre 27, 2009

¿Quién soy hoy? Mi actualización


Vamos a tratar de imaginarnos la siguiente imagen: una computadora nueva, portátil, con una gran capacidad en su disco y de memoria; tiene el más reciente sistema operativo y corre a la velocidad de la luz. Es hermosa y perfecta. Y en vez de usar un programa nuevo para escribir, le instalas uno antiguo.

¿Qué pasaría con esta computadora? ¿Funcionaría o no? Quizá una parte pueda andar correctamente y seguramente otra no lo haría tan bien. Quizá la máquina se guindaría y ya no podríamos disfrutarla y usarla completamente.

Esta analogía es parecida a lo que nos puede pasar a los seres humanos si no nos actualizamos a nosotros mismos.

¿Cómo es eso de actualizarnos?

Significa estar en contacto con nuestras necesidades del presente, con nuestras ideas del ahora, con lo que estamos siendo en este momento y actuar de acuerdo a ello.

Significa dejar el pasado atrás y no generar acciones desde lo que creemos que somos, desde lo que los demás nos dijeron que somos, o desde lo que deseamos ser.

¿Cómo podemos lograr esto?

La invitación es a hacer el siguiente ejercicio: piensa en todas las cualidades o características que creen te identifican (esto incluye los defectos también). Puedes incluso hacer una lista con ellos.

Una vez la tengas frente a ti, léela con atención y cuidado. Y fíjate en cada una de las palabras que allí colocaste. Observa y siente si esas características están vigentes en el ahora o no. Mira si son cualidades que observas en ti o son algunas que otros te han dicho que eres o tienes.

El siguiente paso es eliminar las palabras que ya no están presentes en el aquí y el ahora. Y quedarte solo con las que sí tienen vigencia para ti en este momento.

Así podrás darte de cuenta de la persona que estás siendo hoy en tu existencia. Y de esta manera actualizar tu propio software en tu computadora personal.

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

lunes, septiembre 21, 2009

Yo manipulo


Al escuchar la frase “Eres un manipulador”, las personas pueden sentir molestia, rabia, incomodidad, o quizá todas las anteriores emociones.

Cada quien lo puede entender como desee y le dará la connotación que crea. Sin embargo, la manipulación es una manera de estar en el mundo. Y de ella, mucho podemos aprender.

En primer lugar: ¿Qué significa manipular?. Desde la visión de la Psicoterapia Gestalt, significa utilizar los recursos del otro para satisfacer mis necesidades.

Veámoslo más a fondo. Yo soy un organismo con una cantidad de necesidades determinadas. Para satisfacerlas, necesito movilizar mis recursos y tomar del ambiente lo que requiero y de esta manera, poder cerrar este ciclo de la experiencia, para luego comenzar a ocuparme de un nuevo requerimiento.

Lo anterior seria la versión más “sana” de la satisfacción de las necesidades. Lo que sucede en el día a día, es que no siempre estamos conectados a lo que requerimos o no estamos al tanto de nuestros recursos. Podemos creer que “no podemos”, que es “mucho” para nosotros, y otras muchas cosas más. Estas creencias son las que pueden generar que surja mi parte manipuladora.

Si yo creo que no puedo lograr determinada tarea, entonces comienzo a buscar quien pueda hacerla por mí, porque de cualquier manera, mi organismo necesita satisfacer su necesidad, y pugnará de diferentes maneras hasta que pueda lograrla.

De una manera sutil o no, con conciencia o no, uso los recursos del otro (pues puedo creer que yo no los tengo), para lograr mi objetivo. Por ejemplo, si necesito tomar agua: en vez de pararme y buscar mi propio líquido, le pido a otro “Tú que eres tan bueno... tráeme un poco de agua”.

Es importante aclarar que no se trata de pedir un favor o ayuda. La diferencia está en que cuando pido ayuda puede ser que en ese momento no cuente con los recursos para lograr determinada tarea y tengo conciencia de mis necesidades y de mis límites. Mientras que cuando manipulo, tengo los recursos y no lo sé o creo que no los tengo, o no estoy en contacto con eso que requiero.

Al manipular suelo utilizar alguna careta o personaje: me convierto en la buena, la víctima, la inocente, la responsable, la necesitada. Y actúo desde ese lugar.

La gran pregunta es entonces: ¿Cómo dejar de manipular?

En primer lugar, haciendo contacto con tus necesidades reales. Sin luchar con ellas y sin tratar de minimizarlas o desaparecerlas.

Y en segundo lugar, haciendo un inventario de los recursos que tienes para satisfacer estas necesidades.

Movilizarnos y atrevernos a pasar por la experiencia de la frustración y también la de la recompensa es una buena forma de no manipular. Hacerte cargo de tu experiencia es una manera de hacerlo diferente.

Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

domingo, agosto 23, 2009

La persona que perseguía moscas en las sopas


Hubo una vez una persona que pidió una sopa en un restaurante.
En la sopa, se coló una mosca. Fue un momento desagradable para esta persona. Inolvidable, se puede decir. Su rica sopa invadida por un insecto. Desagradable para la vista. La persona regresó la sopa, peleó con el chef del restaurante, no aceptó las disculpas y se fue molesto.

Desde ese momento hasta el presente, en cada restaurante que va pide una sopa y sin siquiera degustarla, comienza a buscar la mosca que “podría impedirle” el disfrute de la misma, sin darse cuenta que él mismo frena o paraliza su posibilidad de goce con la búsqueda de eso “malo” que cree puede venir y sorprenderlo.

Por ahora, sigue buscando la mosca. Lo que aún no sabe es si busca la primera o una nueva. Y mientras tanto, no hay sopa o restaurante que le sirva.

Para reflexionar:
¿En qué se parece esto a tu vida?
¿Te pareces a esta persona?
¿Disfrutas lo nuevo que te ofrece la vida o aún estás viviendo en el pasado?
¿Qué harás la próxima vez que vayas a un restaurante y pidas una sopa?

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

Foto tomada de:
http://loretogongora.blogspot.com/2007/06/pintura.html

domingo, agosto 16, 2009

¿Quién tiene el control?




El control es una ilusión. Creer que se tiene “el control” o que se está “al control” de una situación, es casi siempre una idea hilarante.

En el control, desde el punto de vista emocional, hay dos integrantes fundamentales: una parte que controla y otra que es controlada. Y puede manifestarse tanto en las relaciones interpersonales, como en mi vinculación intrapersonal (mi relación conmigo)

El verdadero problema ocurre cuando este controlador y el controlado no logran ponerse de acuerdo en una meta en común. El primero, intentará hacer lo que crea necesario para que el segundo, camine a su paso, a su ritmo y hacia donde él indica. Sin tomar en cuenta las condiciones que se encuentran alrededor: es como querer tomar el sol, cuando afuera está lloviendo.

La mejor manera para “salir” de este círculo entre estos dos personajes, es que el controlador pudiera soltar al controlado y desde la distancia, negociar lo que desean hacer en conjunto.

Maneras de afrontarlo. Un ejemplo

En la autopista que cruza la ciudad de norte a sur, todos los días hay tráfico pesado entre las 5 y las 7 de la tarde. Este es un hecho conocido, que suele repetirse casi a diario.

Como usuario de esta vía, tengo varias opciones. Veamos a detalle:

Si actúo desde el CONTROL, puedo entrar a esa autopista e intentar aligerar el tráfico, movilizando los autos de las demás personas hacia donde creo que deben ir, a la velocidad que yo creo deben ir y arreglando este orden de la manera que yo pienso y siento que es la mejor. Actuar de esta manera no me garantiza (para nada) que vaya a tener éxito en mi misión, sea cual sea ésta.

Una segunda manera de afrontar este tema es simplemente dejarme estar en este tráfico. Colocar música, subir el aire acondicionado y disfrutar de la mejor manera posible, la situación que estoy viviendo.

Incluso, puede haber una tercera opción. Mirar que hay tráfico en la autopista y antes de entrar en él, tomar otra vía e intentarlo desde otro lugar. En esta nueva carretera no se lo que me espera, solo se que es una vía que me llevará a un lugar al que deseo llegar.

La pregunta al final: ¿Desde dónde quieres actuar?

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

lunes, agosto 03, 2009

Grupo de Constelaciones Familiares - Sep 2009




















Grupo de Constelaciones Familiares
Dirigido a psicólogos, terapeutas y estudiantes de psicología
Comienza en septiembre de 2009 / Duración: ocho encuentros.

Constelaciones Familiares es un abordaje terapéutico muy serio, basado en el amor profundo que tenemos nuestra familia y la lealtad que mantenemos con ella.

Desde la mirada terapéutica, constelar tiene que ver con acompañar al cliente o paciente con respeto, consideración, amor. Sin miedo, sin juicios, sin intención. Solo estar allí, sabiendo que como terapeuta soy una pequeña hormiga delante de ese gran sistema que trae esta persona; sin olvidarme de mi propia historia y mi propio sistema, maravilloso y seguramente perfecto.

Les propongo encontrarnos durante ocho encuentros, entre septiembre y diciembre, para trabajar en cada encuentro, tanto teoría, práctica y vivencias sobre este tema, para que los participantes puedan empezar a dar sus primeros pasos en el trabajo de Constelaciones Familiares, cada uno desde sus posibilidades, su enfoque de trabajo y su forma.

En el transcurso del seminario, contaremos con algunos compañeros consteladores como invitados especiales. Esto, con la intención de que puedan ver diferentes estilos de trabajo y de cada uno, tomar algo para ustedes.

Les anexo el contenido temático por el que nos pasearemos en este tiempo. Adicionalmente, están los costos, detalles de fechas y horarios, teléfonos y correos de contacto.

De antemano, les doy la bienvenida. No será posible armar este grupo sin ustedes.




Contenido temático:
  • ¿Qué es constelar?
  • Base teórica. Los órdenes del amor.
  • La buena y la mala conciencia. Todos queremos pertenecer o cómo se repite la historia.
  • El balance: ¿quién es el bueno y quién es el malo?
  • La percepción y su importancia para el trabajo.
  • La entrevista. La búsqueda del tema. Armando el genograma.
  • Movimientos sistémicos y Constelaciones. Semejanzas y diferencias.
  • Los excluidos: buscando a los que faltan.
  • La madre y del padre: el comienzo de la vida.
  • Los hermanos, el orden, adopción, abortos.
  • La pareja. Parejas previas.
  • La enfermedad como camino.
  • Constelaciones organizacionales.
  • Frases de resolución. Cuáles usar, cómo, dónde y para qué.
  • Análisis y trabajo de diferentes dinámicas familiares.














Fechas y temas de los encuentros:

Sesión 1: viernes 18 de septiembre de 2009, de 6 a 9 p.m.
Tema: Clase introductoria. Bases teóricas.

Sesión 2: sábado 19 de septiembre de 2009, de 9 a.m. a 2.30 p.m.
Tema: La madre y del padre: el comienzo de la vida.

Sesión 3: sábado 3 de octubre de 2009, de 9 a.m. a 2.30 p.m.
Tema: La pareja. Parejas previas.

Sesión 4: sábado 17 de octubre de 2009, de 9 a.m. a 2.30 p.m.
Tema: Los hermanos, el orden, adopción, abortos.

Sesión 5: sábado 31 de octubre de 2009, de 9 a.m. a 2.30 p.m.
Tema: La salud y la enfermedad.

Sesión 6: sábado 14 de noviembre de 2009, de 9 a.m. a 2.30 p.m.
Tema: Constelaciones Organizacionales.

Sesión 7: sábado 28 de noviembre de 2009, de 9 a.m. a 2.30 p.m.
Tema: Casos prácticos. Revisión de temas.

Sesión 8: sábado 5 de diciembre de 2009, de 9 a.m. a 2.30 p.m.
Tema: Constelaciones Estructuradas. Cierre.

El Seminario se llevará a cabo en la sede de CIEDIS, en Chacao, Caracas.



Procedimiento para la inscripción:
Enviar un mail al siguiente correo electrónico: raizaramirez@gmail.com, con los siguientes datos: Nombre, teléfonos, ocupación, motivación para realizar este seminario. Le será enviado un correo con la información detallada sobre los pagos y los pasos para formalizar la inscripción.


Facilitadora del Seminario: Raiza Ramírez. Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares.
Mail: raizaramirez@gmail.com
Teléfonos: 412-9631191 y 414-2841097

Resumen curricular informativo de Raiza Ramírez:
• Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello.
• Psicoterapeuta de la corriente Gestalt, formada en Venezuela, en IVEHO (Instituto Venezolano de Escuelas Holísticas) y en Argentina, en el CGSI (Centro Gestáltico San Isidro)
• Terapeuta en Constelaciones Familiares. Egresada del Entrenamiento en Constelaciones Familiares del Instituto Bert Hellinger de Venezuela.
• Redactora y colaboradora como especialista de la revista ESTÉTICA Y SALUD (Caracas, Venezuela) en temas de psicología y crecimiento personal.
• Mantiene una columna en el semanario “CORREO DEL ÁVILA”, llamada “En primera persona”, donde aborda temas de Psicoterapia, Gestalt y crecimiento personal.
• Facilitadora de talleres y seminarios de Crecimiento Personal. Docente de Gestalt.