domingo, febrero 15, 2009

¿Aceptar las cosas como son?








Los hechos son como son. Si bien puedo cambiar ciertos aspectos de mi vida, hay otros que no tengo la capacidad de hacerlo. Si es de día en este momento, por más que desee que llegue la noche, no puedo hacerlo, está por encima de mis posibilidades humanas.

Esto también pasa con otros aspectos de mi existencia. La cuestión está en si acepto las cosas tal y como son o lucho con ellas con tal de transformarlas en algo diferente.

La aceptación no se trata de ser pasivo y no hacer nada. La aceptación tiene que ver con mirar los hechos y asentir ante ellos, conociendo y aceptando nuestras limitaciones. Y sacando el provecho a lo que sí tenemos, lo que sí hay y es nuestro.

Voy a poner un ejemplo. Una pareja llega al consultorio del terapeuta. El hombre le dice a la mujer que ya no la ama, que quiere separarse de la mejor manera de ella. La esposa no lo acepta, se sorprende y dice que ella desea salvar su matrimonio.

En este caso, pareciera que los hechos están claros y hablan por sí mismos. Una persona no ama a la otra y se lo dice. Y la pareja, no lo acepta, y sufre de una manera doble: por el desamor y por la lucha que intenta sostener para mantener en pie un matrimonio que parece haber terminado.

Si bien no hay caminos correctos o perfectos para recorrer las historias humanas, es también cierto que algunas rutas pueden ser menos dolorosas que otras. La cuestión está en cuál quiero seleccionar para mi vida.

Si me quedo en la lucha por cambiar mi vida y la existencia del otro, necesito mucha energía, no sólo la propia, sino la ajena. ¿Vale la pena? Si asiento y puedo mirar (incluso con dolor) la verdad que el otro me dice, ¿qué pasa conmigo? ¿No es más liviano mi caminar?

Está bueno observarme a mí y al otro. Ver qué tan objetivo estoy siendo en los diferentes casos. Puedo cambiar cualquier cosa, pero los hechos y las acciones son contundentes. Y aceptarlos significa crecer con ellos y no hacer más de lo que como ser humano puedo hacer. Ni más, ni menos. Sólo eso. Lo que es.

Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

 

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