miércoles, abril 22, 2009

Yo, tú y el ambiente

Maneras de estar en el mundo



Primer modelo: CONTROL
+ En esta visión, el YO se impone sobre el TÚ. 
+ Se hace lo que YO digo, como YO lo digo, cuando YO lo digo. YO controlo.
+ Importa más mi visión que la del otro. 
+ Importan más mis necesidades que las del otro.
+ El otro, TÚ, debe adaptarse a mis necesidades para que esta “relación” pueda marchar.






Segundo modelo: MANIPULACIÓN
+ En esta visión, el TÚ se impone sobre el YO. 
+ Se hace lo que TÚ dices, como TÚ  lo dices, cuando TÚ lo dices. 
+ Aparentemente, TÚ tienes el control. Y también puede ser que el YO va llevando la cuenta exacta, para luego pasar la factura sobre esta vinculación.
+ En este esquema, Importa más tú visión que la mía. 
+ Tus necesidades se superponen sobre las mías.
+ Para que esta relación “funcione”, YO debo –aparentemente- postergar mis necesidades por ti.





Tercer modelo: SIN LÍMITES
+ Los que forman esta relación no saben dónde comienzan sus derechos o deberes, ni dónde finalizan. No hay límites.
+ Lo que impera es lo que suceda. Pareciera que cualquier cosa funciona para los dos.
+ No están claras ni especificadas las necesidades de los integrantes de esta relación.
+ Desde afuera, parece que a ambos les gusta lo mismo, hacen lo mismo, tienen las mismas ganas, metas y objetivos. Dentro, nadie sabe bien dónde está parado ni cuáles son las reglas del juego.
+ La relación puede finalizar en el momento exacto en que a alguno de los dos se le ocurra colocar el primer límite.



Cuarto modelo: LÍMITES CLAROS Y SANOS
+ Éste, parece el modelo más “sano” y funcional de estar en el mundo. Hay un límite claro entre el YO, el TÚ y el AMBIENTE.
+ Cada quien sabe cuál es su lugar, qué esperan de él, qué espera él del otro. Incluso, ambos toman en cuenta al contexto o al exterior, para tomar sus decisiones.
+ No se hace ni lo que yo quiero, ni que lo que tú quieres, sino logramos llegar a un punto medio que ambos queremos y que además se adaptar al ambiente.


Para reflexionar:
¿Con cuál de los modelos te sientes identificado?
¿En cuál de los modelos ubicarías a tu pareja?
¿Te gusta el modelo que tienes o deseas cambiarlo?
¿Sabes cómo puedes hacer para poner límites sanos?

Si quieres concertar una cita o te interesa tratar algún tema en particular, me puedes contactar a través del siguiente número de teléfono: 15-63649171 o a través del correo electrónico: raizaramirez@gmail.com

Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

lunes, abril 13, 2009

La Pareja y el morral















Una mujer, luego de pasar un tiempo sin pareja, conoce a dos hombres: A y B. El “A” parece tener todas las cualidades “buenas” que ellos “deben tener”: es soltero, tiene una buena posición económica, está disponible para ella, es cariñoso, de buena familia. El “B”, pareciera cargar una mochila más grande: tiene un hijo, una ex mujer y algunos problemas sin resolver.

Ambos hombres están interesados en la mujer. Ahora es ella la que tiene que decidir. 

Por buenas o por malas, ella se siente atraída por el hombre “B”. Ella se cuestiona la razón de su elección. Pregunta: ¿Qué me pasa? ¿Qué pasa que no elijo al que pareciera estar “mejor”?

Trato de responder a sus interrogantes con el siguiente ejemplo:

Imagina que vas subiendo una montaña, rodeada de otros escaladores como tú. Cada uno de ellos, incluyéndote, tiene su velocidad, su ritmo, su tiempo, según la mochila que carga y si propia capacidad física.

Los que van más rápido que tú y con menos peso, te pasan y te dejan atrás en la escalada. 

Los que llevan más peso, van más lento que tú. Así que eres capaz de pasarlos y dejarlos atrás.

Entonces, ¿Quién queda a tu lado? ¿Con quién subes la montaña? ¿Quién puede ser tu compañero en esta aventura? 

Respuesta simple: quien lleva el mismo peso que tú y tiene una capacidad física a la tuya.

Así que la próxima vez que veas a la pareja que escogiste, mira su morral, quizá es más parecido al tuyo de lo que imaginas. Sólo puedes escoger a alguien parecido a ti, aunque no lo creas. O a alguien que tiene algo para mostrarte de su propia mochila que quizá aún no has podido descubrir de la tuya.

La mujer se fue reflexionando sobre su propio morral y sus elecciones de pareja.


Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

domingo, abril 05, 2009

Los tres círculos


Tengo la idea de que la vida de una persona está formada por tres círculos principales: Yo, la pareja y la familia.

En el Yo, está inmerso mi profesión, mis deseos y necesidades más personales e íntimas, mis gustos, mis estudios, mis pasiones, lo que me contiene, mis metas. Es un círculo en el que estoy solo o sola.

En el de la pareja, estamos los dos. Yo y mi pareja. Allí se encuentran nuestros planes juntos, el proyecto de vida que tenemos, nuestro espacio, el amor, el sexo, la intimidad, los sueños de dos. Es un espacio para dos.

El tercero es el de la familia. Allí estamos todos. Los hijos, padres, suegros, hermanos, cuñadas y cuñados. Es nuestro espacio como conjunto. Aquí están papá, mamá e hijos, además de otros miembros del sistema.

Si se puede definir un ideal, éste sería que los tres círculos estén equilibrados, es decir, que podamos distribuir nuestro tiempo y energía entre todos.

Sin embargo, no siempre es así. Muchos problemas de la persona, de las parejas y de las familias, pueden estar vinculados a la repartición que una persona hace entre estos tres aspectos que son importantes y valiosos por separado y que juntos, son los que hacen que el individuo se sienta en equilibrio y tranquilidad o no.

La invitación es a que te fijes en tus propios círculos:
• ¿Cómo están conformados? ¿Qué hay dentro? ¿Te gusta lo que tienen?
• ¿Cómo es la distribución de tu tiempo y dedicación entre ellos? ¿Hay alguno al que le dediques más tiempo?
• ¿Te gusta la manera en la que están distribuidos tus círculos en este momento?
• ¿Quisieras mantenerlo así o desearías cambiarlo?
• Si quieres modificar algo, ¿Qué sería? ¿Qué necesitas hacer para que esto ocurra?

Tomar conciencia de tus propios círculos, quizá te ayude a hacer algunos cambios para estar un poco mejor.

Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

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