sábado, septiembre 03, 2016

Bebé Gestalt



Soy periodista, Coach ontológico, Consteladora familiar, esposa, Gestaltista. No en ese orden, ni en tiempo, ni en relevancia. Y en el presente, por sobre todas las cosas soy MAMÁ. Ese es mi "cargo premium" del momento y el que estoy ejerciendo con más amor, orgullo y felicidad. 

Tengo una bebé hermosa de casi 10 meses. Una niña fabricaba con ingredientes venezolanos y gestada y nacida en tierras argentinas. Se llama Elizabeth y desde que se instaló en mí, comenzó a darme grandes lecciones. (Calculo que faltan un montón) 

Mi embarazo, de 8 meses, fue idílico. Maravilloso. Sin quejas. Físicamente me sentí muy bien. Emocionalmente me sentía despierta, alerta y fuerte. Y en un plano más profundo, sentí una apertura y una conexión conmigo y con el otro que fue nueva y maravillosa. Esa conexión ha seguido activa y presente. 

Elizabeth nació prematura. De 36 semanas. Yo sabía que ella iba a llegar antes. Simplemente lo sabía. Desde que decidió llegar hasta el momento que me la vi aparecer por mi vientre, pasaron apenas tres horas. En 180 minutos pasé de estar muy embarazada a tener una bebé entre mis brazos. 

Ya han pasado 9 meses (vamos camino al 10) desde que nos encontramos piel a piel la primera vez. Y ha sido un tiempo variado en experiencias y emociones. A veces más arriba, a veces más abajo. A veces con dudas. A veces con miedos. A veces (muchas veces) con alegría y ternura. Cuando llegué a la casa luego de que nos dieran el alta en la clínica me dije: "Esto es para siempre. Para siempre mientras dure. Y es para siempre". La frase salió con amor y un susto profundo. 

Desde el principio de nuestros días de madre e hija, me he fijado mucho en Elizabeth. Sus maneras. Sus miradas. Su forma de respirar. Cómo llora. Sus sonrisas. Sus posturas. Sus caritas y sus formas. Y si bien ha cambiado un montón, justo está en esa etapa en la que quiere ponerse de pie todo el tiempo en todas partes, hay un "no se qué" que la hace única, que la hace ella y la hace especial. Ella es ella y punto. No hay nada más que hacer o decir. 

Elizabeth es una "bebé gestáltica" 

Día a día, semana a semana, mes a mes, mi chiquita se ha convertido en mi mejor maestra de Psicoterpia Gestalt. En muchas experiencias cotidianas me conecto con Perls y su teoría de ser y estar en el mundo, me conecto con mi primera terapeuta y sus enseñanzas, con mis profesoras de Venezuela y mis maestros de Argentina. Me conecto con los que fueron mis pacientes en el pasado, con los que lo son ahora y con quienes fueron mis alumnos. Todo está resumido en este "paquetico" de 9 kilos de peso y ojos achinados. 

Elizabeth es una niña gestáltica. Cómo lo se? Simple. Mirándola, sin juicios y con curiosidad. Observándola en su estar en el mundo. 

Algunas pistas:
1. Está centrada en el su AQUÍ Y AHORA.
2. Es capaz de hacer AJUSTES CREATIVOS todas las veces que hagan falta.
3. Logra conectarse con su NECESIDAD y sostener esa FIGURA.
4.  Confía y está disponible para el CONTACTO.
5. Y al mismo tiempo, coloca LÍMITES asertivamente y te hace saber (sin manipulaciones de parte y parte) lo que sí está bien para ella y lo que no.
6. Su AUTENTICIDAD está presente en cada segundo. Lo que la hace reir, la hace reir. Lo que no, simplemente no lo hace.


Y yo, solo la puedo observar, con la boca abierta, maravillada y agradecida por contar con tan hermosa maestra.

Ahora viene mi trabajo

Ahora me toca a mí. Ya fui paciente de una terapeuta gestáltica. Ya fui estudiante de Gestalt. Ya fui aprendiz (aunque nunca se deja de serlo). Ya acompañé pacientes. Ya trabajé con personas en sus procesos de aprendizaje. Ya leí a Perls y otros autores. Ya escribí artículos sobre La Gestalt y la vida.

Ahora el reto es todo un señor reto. Ir siendo una mamá gestáltica. Y digo "ir siendo" porque es un aprendizaje diario. Una tarea constante. Un recordatorio permanente. No una obligación. Sino una posibilidad abierta.

Cómo lograr esto? Se me ocurren algunas ideas.

1. Integrando en mi ser que YO soy YO y ELLA es ELLA.
2. Diferenciando mis NECESIDADES de las de mi hija.
3. Reconociendo mis INTROYECTOS O MANDAROS para no proyectarlos sobre ella.
4. Fijándome más en lo OBVIO que en mis imaginarios.
5. Exigiéndome menos protocolo maternal y conectándome con mi ser madre más auténtico.



Lo que se viene
Dada la enriquecedora experiencia ésta de ser mamá y compartir mi día a día con una bebé gestáltica, quiero compartir la vivencia (desde la teoría y la práctica) con todos.  Voy a dictar una charla/conferencia sobre el tema. Lo quiero hacer presencial y vía web.

Pronto compartiré más detalles de lo que viene. Mientras tanto, cualquier pregunta, comentario o idea, es bienvenido. Escríbeme a raizaramirez@gmail.com




Autor del texto: Raiza Ramirez
Gestaltista. Consteladora familiar. Coach lntológico.
Periodista. Esposa y MAMÁ.

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