
Hace poco conversaba con una paciente sobre estas dos palabras y la importancia de su vinculación: ser y parecer.
Y es que una cosa es SER y otra PARECER. Parece simple, ¿realmente lo es? ¿Soy o parezco? ¿Soy y parezco? ¿Parezco pero no soy? ¿No parezco lo que soy? ¿Soy una cosa y parezco otra?
Es mucho más que un juego de palabras. Tiene que ver conmigo y con mi ser y estar en el mundo.
Por ejemplo: Una mujer puede ser la más dulce y sensible del mundo y parecer muy dura por fuera. ¿Con qué se quedan las personas que la miran? ¿Con lo que la mujer es o con lo que parece? ¿Con qué se queda ella o con qué se identifica ella? ¿Con lo que es o con lo que parece?
A veces podemos necesitar tanto PARECER que nos olvidamos del SER. ¿Y a dónde nos puede llevar esto?
Si PAREZCO pero no SOY, es una fachada. Si SOY pero no parezco, me sigo ocultando tras la fachada. ¿Dónde estoy y dónde quiero estar?
El SER tiene que ver con mi esencia. Con lo que se parece a mi naturaleza, por lo menos en este momento. Tiene que ver con lo que se parece a mí, con lo que me siento cómoda o cómodo. Con lo que vibro o vibra conmigo. No siempre me muestro tal y como SOY, puedo elegirlo y mostrar parte de mí.
El PARECER tiene que ver con “mi fachada”. Lo que aparento. No necesariamente tiene que parecerse a mi SER. O por el contrario, puede parecerse a mi SER. ¿De quién depende esto? De mí. Yo lo elijo.
Podemos ir por la vida SIENDO una cosa y PARECIENDO otra. También podemos elegir que nuestro SER y nuestro PARECER se unan más. Y también puedo SER, saber que soy y elegir cuánto muestro a los otros y en qué momento lo hago.
¿Qué eliges hoy?

Autor de texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares
Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares
1 comentario:
Como hago si necesito aprender a ser fuerte para serlo.. y ahorita ni lo soy ni lo parezco¿
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