Puedo olvidar al mundo y no a mí mismo. Puedo postergar a todos y no puedo hacer lo mismo conmigo. ¿Cómo me niego un vaso de agua si tengo sed o un plato de comida si tengo hambre?
Desde lo más básico, las personas no pueden obviar sus necesidades primarias. Ellas aparecen y resulta prioritario atenderlas. Al final, cuando ya está satisfecha, se cierra la situación y aparece una nueva que atender. Así funciona el organismo.
La cuestión es que este esquema no sólo funciona con lo primario. También aparece en el plano emocional. Cada persona tiene necesidades internas, diferentes y variadas, según sus propias experiencias, vivencias y procesos. Éstas, también deben ser satisfechas. Allí puede comenzar el verdadero problema.
¿Qué pasa si no logro satisfacer mis necesidades emocionales?
Me siento perdido, angustiado, insatisfecho, molesto incluso sin saber por qué razón. Y puedo sentir que tengo “algo” pendiente que no termina de concluir.
¿Qué pasa si no logro identificar lo que necesito?
Esto es más común de lo que puedes imaginar. Si no estoy al tanto de lo que necesito, puedo ir vamos buscando como ciego la salida del laberinto. Esto me puede llenar de frustración e incluso de desesperación.
¿Qué pasa si creo que necesito algo que no preciso realmente?
Es parecido a la siguiente imagen: vas buscando un plato de frutas cuando lo que requieres es un vaso de agua. Puedes encontrar diferentes tesoros pero ninguno te resultará satisfactorio.
¿Qué pasa en vez de ocuparme de mí me preocupo por satisfacer las necesidades del otro?
Si me postergo no podré cerrar mis ciclos y por lo tanto acumularé situaciones inconclusas. No puedo atender al otro si no me atiendo a mí.
Escucharme, observarme
La satisfacción comienza en el momento en que comenzamos a tener contacto con nosotros mismos y podemos identificar lo que necesitamos.
El siguiente paso es movilizar nuestros recursos para satisfacer este requerimiento (No busco ni manipulo para que otro lo haga por mí)
Luego, vendrá el cierre del ciclo y el chequeo de si es suficiente para mí de esta manera o si necesito algo más. Y el ciclo se reinicia nuevamente.
Lic. Raiza Ramírez
Terapeuta Gestáltica
Desde la ciudad de Buenos Aires (Argentina). Artículos, cuentos, ideas y más sobre Constelaciones Familiares, Gestalt y Crecimiento Personal.
lunes, diciembre 10, 2007
Mis necesidades
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¿Neurótico yo?

Fritz Perls, creador de la Terapia Gestáltica, escribió que todos los seres humanos somos neuróticos. Esta aseveración quizá puede resultar antipática para algunos, ¿cómo es posible esto? A continuación podrás leer algunas pistas que te ayudarán a saber si eres neurótico o no. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)
¿Llueve o hace sol?

Si se pudiera hablar de un “ideal”, sería el siguiente: tener el paraguas a la mano, estar pendiente del tiempo y probar. A veces será el momento de abrirlo porque el cielo anuncia tormenta y otras veces de cerrarlo pues el sol está resplandeciente. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)
La pareja y el morral

Una mujer, luego de pasar un tiempo sin pareja, conoce a dos hombres: A y B. El “A” parece tener todas las cualidades “buenas” que ellos “deben tener”: es soltero, tiene una buena posición económica, está disponible para ella, es cariñoso, de buena familia. El “B”, pareciera cargar una mochila más grande: tiene un hijo, una ex mujer y algunos problemas sin resolver. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)
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