jueves, octubre 23, 2008

¿¡Quiero pareja!?



Un llamado popular: quiero tener pareja. Una necesidad, unas ganas, una posibilidad, un deseo, un anhelo. ¿Todas las anteriores?
Ahora bien, vamos a detenernos un poco antes de la búsqueda de la media naranja.
La primera pregunta que te hago es: ¿Realmente quieres estar en pareja? ¿Desde dónde surge la frase o el deseo? ¿Desde tu ser o desde un mandato externo?
Aunque parezca “obvio”, a veces las personas nos podemos dejar llevar por lo que dice mi familia, mis amigos, la gente, mis compañeros de trabajo. ¿Qué pasa si éste es un momento en el que deseas estar a solas contigo? ¿Quién dice que el único estado posible de bienestar se encuentra en la pareja?
Si quieres estar en una relación porque así lo deseas, pasemos a la segunda fase de preguntas: ¿Cómo es la persona con la que deseas armar un vínculo? Si pudieras describirla por dentro y por fuera, ¿Cómo sería?
Luego, ¿Cómo te gustaría que fuera la relación? ¿De qué estilo? ¿Qué te gustaría compartir? ¿Cómo sería un día en la vida de ustedes como un par?
Y, en ese mismo orden de ideas, otras preguntas: ¿Qué necesitas recibir en una relación? ¿Cuáles son tus requerimientos como pareja?
A veces nos concentramos más en el otro o en lo que tengo para dar como pareja, que en lo que necesitamos recibir. Y ambos aspectos son importantes.
En una relación provechosa, del tipo que sea, somos dos. Y como tal, ambos tenemos necesidades, gustos, historias, límites, posibilidades.
El amor no sólo se construye desde el corazón y gracias a Cupido. El amor puede trabajarse: desde adentro hacia afuera, desde mí hacia la posibilidad de un nosotros, desde hoy y hasta cuando dure.
Si quieres concertar una cita o te interesa tratar algún tema en particular, me puedes contactar a través del siguiente número de teléfono: 15-63649171 o a través del correo electrónico: raizaramirez@gmail.com
Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares 


2 comentarios:

IN-A-RED-DREAM dijo...

Hola!! siempre eh tenido simpatia por las personas de Venezuela, hoy ando de viaje con mi blog y te dejo saludo por ser una de ellas...

Catoen.com de Venezuela dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

Para leer más...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Qué es Bebé Gestalt

Bebé gestáltica y mamá neurótica

Contacto sin sobrecontacto

Ella va a su ritmo

Mamá y Papá: el principio de todo.

Mamá y Papá: el principio de todo.
La vida viene de mamá y papá. Y yo, como hijo soy 50% mamá y 50% papá. Estoy conectado una suerte de “hilos invisibles” a ellos y a los que vinieron antes que ellos y que hicieron posible mi vida. A donde me mueva y vaya, los hilos van conmigo. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

¿Neurótico yo?

¿Neurótico yo?
Fritz Perls, creador de la Terapia Gestáltica, escribió que todos los seres humanos somos neuróticos. Esta aseveración quizá puede resultar antipática para algunos, ¿cómo es posible esto? A continuación podrás leer algunas pistas que te ayudarán a saber si eres neurótico o no. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

¿Llueve o hace sol?

¿Llueve o hace sol?
Si se pudiera hablar de un “ideal”, sería el siguiente: tener el paraguas a la mano, estar pendiente del tiempo y probar. A veces será el momento de abrirlo porque el cielo anuncia tormenta y otras veces de cerrarlo pues el sol está resplandeciente. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

La pareja y el morral

La pareja y el morral
Una mujer, luego de pasar un tiempo sin pareja, conoce a dos hombres: A y B. El “A” parece tener todas las cualidades “buenas” que ellos “deben tener”: es soltero, tiene una buena posición económica, está disponible para ella, es cariñoso, de buena familia. El “B”, pareciera cargar una mochila más grande: tiene un hijo, una ex mujer y algunos problemas sin resolver. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

La empresa de un solo empleado

La empresa de un solo empleado
Por muchos años esta mujer tuvo y mantuvo una empresa de múltiples empleados. Estaba tan atareada con sus ocupaciones que se olvidó de ella misma. A veces no se pagaba el sueldo, hubo años en los que no vio utilidades. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)