domingo, septiembre 27, 2009

¿Quién soy hoy? Mi actualización


Vamos a tratar de imaginarnos la siguiente imagen: una computadora nueva, portátil, con una gran capacidad en su disco y de memoria; tiene el más reciente sistema operativo y corre a la velocidad de la luz. Es hermosa y perfecta. Y en vez de usar un programa nuevo para escribir, le instalas uno antiguo.

¿Qué pasaría con esta computadora? ¿Funcionaría o no? Quizá una parte pueda andar correctamente y seguramente otra no lo haría tan bien. Quizá la máquina se guindaría y ya no podríamos disfrutarla y usarla completamente.

Esta analogía es parecida a lo que nos puede pasar a los seres humanos si no nos actualizamos a nosotros mismos.

¿Cómo es eso de actualizarnos?

Significa estar en contacto con nuestras necesidades del presente, con nuestras ideas del ahora, con lo que estamos siendo en este momento y actuar de acuerdo a ello.

Significa dejar el pasado atrás y no generar acciones desde lo que creemos que somos, desde lo que los demás nos dijeron que somos, o desde lo que deseamos ser.

¿Cómo podemos lograr esto?

La invitación es a hacer el siguiente ejercicio: piensa en todas las cualidades o características que creen te identifican (esto incluye los defectos también). Puedes incluso hacer una lista con ellos.

Una vez la tengas frente a ti, léela con atención y cuidado. Y fíjate en cada una de las palabras que allí colocaste. Observa y siente si esas características están vigentes en el ahora o no. Mira si son cualidades que observas en ti o son algunas que otros te han dicho que eres o tienes.

El siguiente paso es eliminar las palabras que ya no están presentes en el aquí y el ahora. Y quedarte solo con las que sí tienen vigencia para ti en este momento.

Así podrás darte de cuenta de la persona que estás siendo hoy en tu existencia. Y de esta manera actualizar tu propio software en tu computadora personal.

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

lunes, septiembre 21, 2009

Yo manipulo


Al escuchar la frase “Eres un manipulador”, las personas pueden sentir molestia, rabia, incomodidad, o quizá todas las anteriores emociones.

Cada quien lo puede entender como desee y le dará la connotación que crea. Sin embargo, la manipulación es una manera de estar en el mundo. Y de ella, mucho podemos aprender.

En primer lugar: ¿Qué significa manipular?. Desde la visión de la Psicoterapia Gestalt, significa utilizar los recursos del otro para satisfacer mis necesidades.

Veámoslo más a fondo. Yo soy un organismo con una cantidad de necesidades determinadas. Para satisfacerlas, necesito movilizar mis recursos y tomar del ambiente lo que requiero y de esta manera, poder cerrar este ciclo de la experiencia, para luego comenzar a ocuparme de un nuevo requerimiento.

Lo anterior seria la versión más “sana” de la satisfacción de las necesidades. Lo que sucede en el día a día, es que no siempre estamos conectados a lo que requerimos o no estamos al tanto de nuestros recursos. Podemos creer que “no podemos”, que es “mucho” para nosotros, y otras muchas cosas más. Estas creencias son las que pueden generar que surja mi parte manipuladora.

Si yo creo que no puedo lograr determinada tarea, entonces comienzo a buscar quien pueda hacerla por mí, porque de cualquier manera, mi organismo necesita satisfacer su necesidad, y pugnará de diferentes maneras hasta que pueda lograrla.

De una manera sutil o no, con conciencia o no, uso los recursos del otro (pues puedo creer que yo no los tengo), para lograr mi objetivo. Por ejemplo, si necesito tomar agua: en vez de pararme y buscar mi propio líquido, le pido a otro “Tú que eres tan bueno... tráeme un poco de agua”.

Es importante aclarar que no se trata de pedir un favor o ayuda. La diferencia está en que cuando pido ayuda puede ser que en ese momento no cuente con los recursos para lograr determinada tarea y tengo conciencia de mis necesidades y de mis límites. Mientras que cuando manipulo, tengo los recursos y no lo sé o creo que no los tengo, o no estoy en contacto con eso que requiero.

Al manipular suelo utilizar alguna careta o personaje: me convierto en la buena, la víctima, la inocente, la responsable, la necesitada. Y actúo desde ese lugar.

La gran pregunta es entonces: ¿Cómo dejar de manipular?

En primer lugar, haciendo contacto con tus necesidades reales. Sin luchar con ellas y sin tratar de minimizarlas o desaparecerlas.

Y en segundo lugar, haciendo un inventario de los recursos que tienes para satisfacer estas necesidades.

Movilizarnos y atrevernos a pasar por la experiencia de la frustración y también la de la recompensa es una buena forma de no manipular. Hacerte cargo de tu experiencia es una manera de hacerlo diferente.

Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

domingo, agosto 23, 2009

La persona que perseguía moscas en las sopas


Hubo una vez una persona que pidió una sopa en un restaurante.
En la sopa, se coló una mosca. Fue un momento desagradable para esta persona. Inolvidable, se puede decir. Su rica sopa invadida por un insecto. Desagradable para la vista. La persona regresó la sopa, peleó con el chef del restaurante, no aceptó las disculpas y se fue molesto.

Desde ese momento hasta el presente, en cada restaurante que va pide una sopa y sin siquiera degustarla, comienza a buscar la mosca que “podría impedirle” el disfrute de la misma, sin darse cuenta que él mismo frena o paraliza su posibilidad de goce con la búsqueda de eso “malo” que cree puede venir y sorprenderlo.

Por ahora, sigue buscando la mosca. Lo que aún no sabe es si busca la primera o una nueva. Y mientras tanto, no hay sopa o restaurante que le sirva.

Para reflexionar:
¿En qué se parece esto a tu vida?
¿Te pareces a esta persona?
¿Disfrutas lo nuevo que te ofrece la vida o aún estás viviendo en el pasado?
¿Qué harás la próxima vez que vayas a un restaurante y pidas una sopa?

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

Foto tomada de:
http://loretogongora.blogspot.com/2007/06/pintura.html

lunes, agosto 17, 2009

¿Quién tiene el control?




El control es una ilusión. Creer que se tiene “el control” o que se está “al control” de una situación, es casi siempre una idea hilarante.

En el control, desde el punto de vista emocional, hay dos integrantes fundamentales: una parte que controla y otra que es controlada. Y puede manifestarse tanto en las relaciones interpersonales, como en mi vinculación intrapersonal (mi relación conmigo)

El verdadero problema ocurre cuando este controlador y el controlado no logran ponerse de acuerdo en una meta en común. El primero, intentará hacer lo que crea necesario para que el segundo, camine a su paso, a su ritmo y hacia donde él indica. Sin tomar en cuenta las condiciones que se encuentran alrededor: es como querer tomar el sol, cuando afuera está lloviendo.

La mejor manera para “salir” de este círculo entre estos dos personajes, es que el controlador pudiera soltar al controlado y desde la distancia, negociar lo que desean hacer en conjunto.

Maneras de afrontarlo. Un ejemplo

En la autopista que cruza la ciudad de norte a sur, todos los días hay tráfico pesado entre las 5 y las 7 de la tarde. Este es un hecho conocido, que suele repetirse casi a diario.

Como usuario de esta vía, tengo varias opciones. Veamos a detalle:

Si actúo desde el CONTROL, puedo entrar a esa autopista e intentar aligerar el tráfico, movilizando los autos de las demás personas hacia donde creo que deben ir, a la velocidad que yo creo deben ir y arreglando este orden de la manera que yo pienso y siento que es la mejor. Actuar de esta manera no me garantiza (para nada) que vaya a tener éxito en mi misión, sea cual sea ésta.

Una segunda manera de afrontar este tema es simplemente dejarme estar en este tráfico. Colocar música, subir el aire acondicionado y disfrutar de la mejor manera posible, la situación que estoy viviendo.

Incluso, puede haber una tercera opción. Mirar que hay tráfico en la autopista y antes de entrar en él, tomar otra vía e intentarlo desde otro lugar. En esta nueva carretera no se lo que me espera, solo se que es una vía que me llevará a un lugar al que deseo llegar.

La pregunta al final: ¿Desde dónde quieres actuar?

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

jueves, julio 23, 2009

Las parejas previas: la importancia de los “ex”


Esos amores del pasado, son tan importantes como los que están por venir. Poder decirles adiós con amor y reconocimiento, es lo que le permite a la persona, entrar en una nueva relación con mejor pie y el corazón en paz.



“El primer amor nada lo empaña”, reza una de las frases que sobre la pareja dice el terapeuta alemán Bert Hellinger. Desde su perspectiva, las parejas anteriores –hayan terminado bien o mal- forman y formarán parte del sistema personal y familiar toda la vida. Darles un lugar desde la honra y el respeto, es lo que le permitirá a la persona, tener más posibilidades de lograr una mejor pareja en su futuro.

Desde la mirada de Constelaciones Familiares, las parejas previas son todas aquellas a las que “les has roto el corazón o te han roto el corazón a ti”, sin importar incluso si tuvieron alguna relación física, de contacto o incluso sexual.

Si una persona se queda con la mirada colocada en su pareja del pasado, bien sea con acciones o desde sus emociones, le será más difícil encontrar un nuevo amor para su vida. Despedirlas con honra, agradecimiento y respeto es la mejor manera de garantizar un gran futuro entre dos.

Las de los padres
Las parejas previas que influyen en la vida de los individuos no sólo corresponden a las propias. Igualmente, desde este abordaje terapéutico, los amores anteriores de los padres e incluso de los abuelos, pueden influir en la vida amorosa de un hombre o de una mujer.

Un ejemplo de esto, podría ser el siguiente: Una mujer se queja de no conseguir una pareja para ella, por más que lo intenta. Al mirar su historia familiar, ella cuenta que su madre no pudo casarse con el amor de su vida, pues sus padres se opusieron a la relación. Esta hija, por amor y lealtad a esta relación importante de su progenitora, de manera inconsciente, va buscando en cada hombre a ese gran amor, y sin querer, repite la historia.

Las de mi pareja
También los amores anteriores de la pareja actual tienen injerencia en la relación. Si una persona no acepta, mira o respeta a la relación anterior, será más difícil para él o para ella permanecer y crecer en esta unión, pues su energía estará enfocada en ocupar un lugar que no le corresponde.

Si un hombre conoce a una mujer divorciada y se casa con ella, debe tener claro, desde la mente y el corazón, que su lugar es el segundo y que nunca podrá ser el primer esposo. Aunque pueda sonar obvio, lo anterior puede generar, en algunas ocasiones, problemas y enfrentamientos en la relación.

Mirar el pasado con agradecimiento es lo que abre la posibilidad a un mejor futuro. Lo ocurrido en el ayer, bueno, regular o malo, según la perspectiva de cada quien, es lo que da paso a lo nuevo, porque una acción es lo que genera la siguiente.



Algunas frases sanadoras
* Ahora puedo mirarte. Y recuerdo que el amor me unió a ti aunque nos hayamos separado. Te dejo ir en paz. Te dejo con lo tuyo y me quedo con lo mio. Gracias.
* Tú llegaste primero. Y ahora puedo mirarte. Yo soy la segunda. Agradezco tu paso por su vida. Gracias a que esa relación no funcionó, ahora puedo yo ocupar este lugar.
* Por favor, alégrate si me va bien con otra pareja. Yo también me alegraré si te va bien con otra pareja.
* Asumo el 100% de mi responsabilidad y te dejo con tu 100% de responsabilidad. Tomo lo mío y te dejo con lo tuyo. Fue hermoso. Y siempre serás el primero para mí.






Artículo escrito por Raiza Ramírez. Publicado en la Revista Estética y Salud del mes de julio de 2009.
Fuente consultada: Joan Garriga - http://www.joangarriga.com/

jueves, julio 16, 2009

Ser o no ser: los dilemas de la vida














¿Este trabajo o el otro? ¿Solo o acompañado? ¿Esto o aquello? Las personas pasan por momentos en los que pareciera que se abre una intersección inmensa frente a ellos y necesitan tomar una decisión. La gran pregunta parece ser qué hacer ante esta división, de tal manera que todo salga bien. ¿Será posible?


Un dilema es una disyuntiva. La duda entre ir a la derecha o a la izquierda, entre subir o bajar, entre hacer “esto” o “aquello”. Ambas opciones parecen atractivas o beneficiosas, he allí el tema. Todos los seres humanos vivimos en algún momento de la vida esta situación.

Resulta complicado delimitar cuáles son los temas fundamentales que pueden generar dudas o incertidumbre en las personas, pues para cada quien, su problema no solo será el más grande y el más importante, sino que además cada historia es completamente diferente a la siguiente. No hay dos casos que se parezcan, incluso aunque aparentemente se traten de lo mismo.

Así mismo, es imposible pensar que las personas van a experimentar una existencia sin preocupaciones, retos, disyuntivas o inconvenientes. Esto es parte inherente a la vida.

Entonces, ¿Cómo evitar el arrepentimiento? ¿Cómo no decir la clásica frase “qué hubiera pasado si…”? ¿Cómo escoger el camino correcto o adecuado? Grandes preguntas. ¿Cuáles serán las respuestas? ¿Existirán?

Elección y responsabilidad

En este tema, entra un aspecto muy importante, como es nuestra capacidad de elegir. Puedes hacerte estas preguntas a manera de reflexión: “¿Desde dónde estoy escogiendo? ¿Desde mis necesidades? ¿Desde lo que dice la sociedad, mi familia, mis mandatos internos? ¿Para qué elijo? Y por sobre todas las cosas, ¿Realmente necesito tomar una decisión en este momento?”.

Es posible que ciertos dilemas tomen un tamaño más grande por algunas de las preguntas descritas en el párrafo anterior. Si una persona requiere tomar una decisión y siente que su familia o sus valores interfieren en ella, es probable que esta selección se le dificulte aún más. Cuando podemos elegir desde nosotros y nuestras necesidades más genuinas, se hace más sencilla la escogencia.

El siguiente aspecto a tomar en cuenta tiene que ver con la responsabilidad. Es decir, hacerse cargo de lo que se decide. En algunos momento, aunque suene paradójico, pareciera mejor quedarse en el “si pero no”, que escoger una de las opciones. La persona sabe que su decisión, sea cual sea, tendrá consecuencias, y esto puede generar más temor que la elección misma.

El tema, no se trata de vivir sin dilemas. Todo lo contrario, es sobre enfrentarlos, vivirlos, atravesarlos. Huir de las decisiones no parece ser la opción indicada. Estar en contacto conmigo, con lo que siento, con lo que necesito y con mis posibilidades reales, es lo que me garantizará, minimizar la angustia y vivir la elección desde otra perspectiva.

Texto escrito por Raiza Ramirez
Publicado en la Revista Estética y Salud del mes de mayo de 2009.

lunes, junio 22, 2009

Negociar desde el cuerpo

Cada persona, según sus características corporales y emocionales, tendrá diferentes maneras de sentarse en una mesa de negociación. Un hombre alto no lo hará igual a uno de baja estatura. Una mujer con curvas pronunciadas lo hará diferente a una gordita. Conocer la tipología, propia y ajena, ayudará a ganar siempre cuando de pactar se trate.

Necesidad, oferta, demanda, regateo, desinterés, situación favorable o desfavorable, son algunos de los conceptos que intervienen en un proceso de intercambio de un bien o servicio. La negociación es un arte en el que existe una regla muy importante: ceder.

Conocer al “contrincante”, por decirlo de alguna manera, es una de las herramientas más favorables que se puede tener antes de entablar un diálogo.

Una de las formas de acercarse al otro, puede ser por tu aspecto físico. Wilhelm Reich, creador de la Bioenergética, estableció diferentes tipos de personalidad según ciertas cualidades corporales. Es lo que se conoce como caracterología.

“Si conozco la caracterología, voy a saber los puntos fuertes y débiles de la persona con la que voy a negociar. También me sirve para mí, pues puedo conocer mis fortalezas y suplir mis debilidades”, explica Alfonso Angulo, especialista en dinámica grupal.

Gabriel Rodríguez, terapeuta corporal, explica lo siguiente: “Al mirar el cuerpo de una persona, se puede conocer sobre su historia y sus corazas. Si poseo esta información, puedo hacer que estos bloqueos se aperturen o se cierren aún más. De allí la importancia de conocerlos”.

A continuación se encuentran las tipologías diseñadas por Reich, así como los consejos esenciales para lograr negociar con cada uno de ellas.

1) ESQUIZOIDE: RECONOCE SUS IDEALES


¿Cómo es?
Flaco, alto, fibroso. Se encuentra un poco desconectado de la realidad. Vive atendiendo ideales o fantasías. Se encuentra en un mundo abstracto.

Personaje vinculado:
Don Quijote de la Mancha.

¿Cómo negociar con él?
Reconocer sus ideales es fundamental.
Con este tipo de personas, se recomienda evitar el contacto físico, pues el acercamiento puede hacerlo sentir en riesgo.
Es importante dejarlo hablar, escuchar su historia y avalarle su fantasía.
Es una persona perspicaz. Mientras persiga su ideal, será todo lo insistente que necesite ser. Va a quedarse en la negociación para lograr su objetivo, sobre todo si éste le sirve para alcanzar sus ideales.
Para confrontarlo, hay que saber contestarles, pues suelen ser personas muy brillantes. Si el que está en frente no sabe argumentar, puede perder la negociación.

2) ORAL: EL REY DE LA CONVERSACIÓN


¿Cómo es?
Es alto, flaco, pero no es atlético, le falta tono muscular. También puede ser alto y gordo. Va a hablar, hablar, hablar durante la negociación. Conversa mucho y suele decir cosas buenas de sí mismo. Se vende y se promociona. No le gusta admitir que necesita a los demás.

Personaje vinculado:
Olafo.

¿Cómo negociar con él?
Cuando tiene un bien que le interesa a la otra persona, es de los que suele decir: “Esta es tu única oportunidad”.
Para “vencerlo”, es necesario alargar la contienda, pues este personaje no tiene ni la resistencia física y emocional para mantenerse en pie. Se desgasta en los finales. Si la negociación es muy larga, se desespera y puede optar por marcharse o bajar la oferta, todo con tal de terminar.
La mejor manera de entrarle es por el lado emocional. Una frase que puede ayudar es: “Este producto te va a ayudar a ser más grande de lo que ya eres”.


3) PSICOPÁTICO: ¡ALÁBALO!


¿Cómo es?
Ancho de hombros, con el torso muy desarrollado. Son atléticos, de cintura pequeña y piernas débiles. Buscan control. Lo más importante es tenerlo. Seducen por las buenas o imponen por las malas. Tienen el ego muy grande y les gusta que los alaben. Utilizan la seducción como una herramienta.

Personaje vinculado:
Mujer: Jessica Rabbit. Hombres: Gorilón (personaje del cómic Archie).

¿Cómo negociar con él?
La mejor manera de lograr cerrar un negocio con este personaje es hacerles creer que ellos son los que tienen el control en este encuentro.
Es vital evitar la confrontación. Si se le opone fuertemente, puede avasallar a su oponente y hacerlo añicos. En este momento, la negociación dejará de ser su foco y se concentrará en diezmar a su oponente.
Se recomienda con ellos jugar al sumiso inteligente, con frases como: “Eso era lo que yo quería”, “Me leíste la mente”, “Como dices es perfecto”. De esta manera, se da paso al juego de seducción.

4) MASOQUISTA: ATRÁPALO POR EL PLACER


¿Cómo es?
Estatura media o media baja. Fuerte o recio. Gordura maciza o con tono muscular. Parece un tanquecito. Es trabajador, aguantador. Le gustan los placeres terrenales, disfruta de la buena comida y una buena cama.

Personaje vinculado:
Sancho Panza.

¿Cómo negociar con él?
Se le puede entrar por el lado del placer y el disfrute. Le gusta que lo atiendan. Lo atraen las marcas y los objetos de buena calidad.
Como es una persona a la que le gusta el contacto, se debe estar cerca de él para cerrar el negocio.
Si se desea un bien que posee un masoquista, es necesario generarle gusto y empatía, pues él es capaz de hacer esfuerzos por los demás, incluso a expensas de sí mismo.

5) RÍGIDO: IR A LO CONCRETO


¿Cómo es?
Es de contextura media. Tiene buen tono muscular. No va a tener grandes curvas (si es mujer). Es una persona término medio, tirando a la fortaleza. Es hedonista, ególatra, competitivo y competente. La justicia es uno de sus valores fundamentales.

Personajes vinculados:
Robert Redford, Tom Cruise, Rubén Blades.

¿Cómo negociar con él?
Mostrándole que la competencia es lo más eficiente y lo que da mejores resultados. Indicándole que el producto que se le ofrece es lo que más lo va a satisfacer.
Si se trata de un hombre: hay que hablarle de eficiencia y eficacia. De logro de metas y objetivos. Sin darle muchas vueltas. Es importante ser concreto. Más realista y menos idealista.
Si se trata de una mujer: Ella necesita ser el centro de atención. Le gusta ser aclamada y alabada. Necesita que se reconozcan sus atributos físicos.

Encuentros fáciles y difíciles

Tipologías a las que les cuesta negociar.
• Entre dos rígidos o dos psicopáticos.
• Una mujer rígida y un hombre esquizoide.
• Entre un psicopático y un esquizoide.
• Un esquizoide y un oral.

Tipologías a las que les resulta fácil negociar.
• Entre un esquizoide y un masoquista.
• Entre una mujer rígida y un hombre rígido.


Artículo escrito por Raiza Ramirez, Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares. Con la colaboración de: José Gabriel Rodríguez y Alfonso Angulo.
Este texto fue publicado en la revista Estética y Salud del mes de junio de 2009.

martes, junio 09, 2009

Los sueños y sus significados


En un acto cotidiano como el dormir hay una gran cantidad de información y secretos escondidos. Los sueños se presentan como revelaciones existenciales que pueden brindar datos para el crecimiento de las personas. Escucharlos puede ser el comienzo de una mejor vida

Todos los seres humanos duermen, todos los seres humanos sueñan. Ambas actividades tienen importancia en la existencia del hombre. Por una parte, el sueño tiene una función fisiológica y además, puede brindar un mensaje al durmiente.

Los mensajes oníricos que se develan noche a noche, aunque parezcan particulares y no se entiendan en una primera mirada, dicen mucho del momento existencial de la persona.

Los sueños también cumplen una función orgánica, pues ayudan en el descanso físico del hombre y a descargar pensamientos o ideas.

En el libro "Saber dormir, saber soñar", su autor, Juan Ramón Zaragoza, indica que los sueños son la sucesión de imágenes de gran realismo y desarrollo fantástico que un individuo experimenta sin despertarse.

Profundo y superficial

Dormir no es sólo acostarse, arroparse y apagar la luz. Desde siglos pasados, diferentes científicos se dieron a la tarea de analizar el sueño. Los estudiosos han descubierto que el sueño tiene fases y que se dividen en dos tipos: profundo y superficial.

A la par, los expertos en el tema develaron que, en determinados momentos, mientras las personas duermen presentan movimientos oculares rápidos, esto ha sido llamado REM (por su significado en inglés: rapid eyes movement). En estos lapsos, la actividad cerebral es parecida a la vigilia y, adicionalmente, se presenta un estado de máxima relajación corporal. La conclusión de los expertos es que los sueños se producen cuando se manifiestan estos movimientos.

Hay otros momentos en el dormir en los cuales no se presenta movimiento ocular, es lo que los conocedores han llamado sueño NO-REM. En este lapso, el cerebro se encuentra en reposo y/o descanso, el tono muscular disminuye sin llegar a la relajación total y el tamaño de las pupilas oculares se reduce.

El sueño y su ciclo

En un adulto joven, el ciclo del sueño está formado por varias fases: durante el promedio normal de ocho horas se presentan, aproximadamente, cinco etapas de una hora y media de duración cada una.

Dentro de este esquema se nota que a medida que pasan las horas, el sueño NO-REM es menos profundo y de menor duración, mientras que el sueño REM se prolonga cada vez más. Esto da una pista de porqué el sueño que se suele recordar es el último que se tuvo, en este momento el dormir es más superficial y el sueño REM es más extenso.

Bajo esta misma óptica, según explican los psicólogos, la mejor hora para recordar el sueño es cuando la persona acaba de despertar, ya que en ese momento la censura racional es menor.

La visión terapéutica

Cada escuela de Psicología utiliza un abordaje diferente para trabajar o interpretar los sueños. La coincidencia de todas está en que durante ellos se manifiestan aspectos importantes de la personalidad del soñante.

Generalmente, el material que aparece en los sueños corresponde a los llamados residuos del día, es decir, tienen que ver con situaciones que la persona experimentó mientras estaba despierta.

Algunos de estos episodios pueden ser resolutorios en sí mismos, pues aportan una respuesta esperada por el soñante. En este tipo de sueños, cuando la persona los recuerda siente bienestar interno.

Otros sueños ocasionan un tipo diferente de respuesta en las personas, positiva o negativa. Cuando la imagen que aparece genera ansiedad o angustia, se recomienda trabajarla terapéuticamente para poder encontrarle una respuesta.

Ahora bien, la persona puede observar el sueño como si fuera una película, tratar de colocarse como un testigo de la misma y buscar responderse la siguiente pregunta: ¿Qué tiene esto que ver con mi vida? A juicio de la psicóloga, en la respuesta a esta interrogante puede haber un mensaje revelador.

Todas las noches se duerme y se sueña, aunque la persona no lo recuerde. Algunos conocedores del tema recomiendan tener un diario o cuaderno de sueños, en el cual se anote día a día -apenas despierte- eso que se miró mientras estaba dormido.


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¿Para qué dormimos?

- Regenerar el organismo. En este tiempo, se eleva la regeneración celular, cicatrizan las heridas, se reparan lesiones y se reconstituye tejido.
- Aumentar la resistencia. En el sueño, aumentan las defensas de tal manera que el organismo puede defenderse de las agresiones microbianas.
- Crecer. Mientras se duerme hay mayor secreción de la hormona del crecimiento en la hipófisis. Es por ello que los niños necesitan más horas de sueño que los adultos.

¿Para qué soñamos?

- Organizar la memoria. Una de las funciones del sueño, según dicen los especialistas, es filtrar los acontecimientos más importantes sucedidos en el día.
- Estimular el aprendizaje. Se cree que hay relación entre el sueño REM y el desarrollo de las funciones cerebrales.
- Seguridad física. Dadas las fases del sueño, existen momentos en los que el durmiente se encuentra en un estado menos profundo, esta condición le brinda un estado de seguridad y de control.

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Si sueñas con un matrimonio…

En la cultura popular existen muchos mitos alrededor de los sueños. Por ejemplo, si aparece un matrimonio, se pronostica una muerte cercana y, por el contrario, el fallecimiento de un ser cercano significa que una boda viene en camino.

Otro cuento común es que si aparecen dientes que se caen o se rompen mientras se duerme, la muerte está cerca. Dicen que un caballo blanco significa prosperidad económica; un libro, larga vida; y una cascada, un matrimonio exitoso.

En Venezuela y otros países de América, estos mensajes también se vinculan con los juegos de azar. Por ejemplo, si aparece una gallina es porque saldrá premiado el número 50; si es un avión, hay que apostar por el 01, y por el 51 si el sueño es con una monja.

Estas creencias vienen desde tiempos pasados y se pueden vincular con el psicólogo Carl Jung, quien a través de la creación de los arquetipos y su interés sobre los sueños, habló de lo que es el inconsciente colectivo, es decir, lo que es común para un gran número de personas a pesar de que pareciera no haber una conexión obvia. Con el paso el tiempo, estos mitos se han ido alterando y ajustando a las sociedades.

Para cada persona su sueño tiene un significado único y específico, que está relacionado a su proceso personal y momento existencial. Lo que para un soñante simboliza el mar puede ser diferente para otro. Cada quien le brindará las cualidades y características que más lo representan.



Autora del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares

Qué es Bebé Gestalt

Mamá y Papá: el principio de todo.

Mamá y Papá: el principio de todo.
La vida viene de mamá y papá. Y yo, como hijo soy 50% mamá y 50% papá. Estoy conectado una suerte de “hilos invisibles” a ellos y a los que vinieron antes que ellos y que hicieron posible mi vida. A donde me mueva y vaya, los hilos van conmigo. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

¿Neurótico yo?

¿Neurótico yo?
Fritz Perls, creador de la Terapia Gestáltica, escribió que todos los seres humanos somos neuróticos. Esta aseveración quizá puede resultar antipática para algunos, ¿cómo es posible esto? A continuación podrás leer algunas pistas que te ayudarán a saber si eres neurótico o no. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

¿Llueve o hace sol?

¿Llueve o hace sol?
Si se pudiera hablar de un “ideal”, sería el siguiente: tener el paraguas a la mano, estar pendiente del tiempo y probar. A veces será el momento de abrirlo porque el cielo anuncia tormenta y otras veces de cerrarlo pues el sol está resplandeciente. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

La pareja y el morral

La pareja y el morral
Una mujer, luego de pasar un tiempo sin pareja, conoce a dos hombres: A y B. El “A” parece tener todas las cualidades “buenas” que ellos “deben tener”: es soltero, tiene una buena posición económica, está disponible para ella, es cariñoso, de buena familia. El “B”, pareciera cargar una mochila más grande: tiene un hijo, una ex mujer y algunos problemas sin resolver. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)

La empresa de un solo empleado

La empresa de un solo empleado
Por muchos años esta mujer tuvo y mantuvo una empresa de múltiples empleados. Estaba tan atareada con sus ocupaciones que se olvidó de ella misma. A veces no se pagaba el sueldo, hubo años en los que no vio utilidades. (Haz clic sobre la foto para leer el texto completo)