
Esos amores del pasado, son tan importantes como los que están por venir. Poder decirles adiós con amor y reconocimiento, es lo que le permite a la persona, entrar en una nueva relación con mejor pie y el corazón en paz.
“El primer amor nada lo empaña”, reza una de las frases que sobre la pareja dice el terapeuta alemán Bert Hellinger. Desde su perspectiva, las parejas anteriores –hayan terminado bien o mal- forman y formarán parte del sistema personal y familiar toda la vida. Darles un lugar desde la honra y el respeto, es lo que le permitirá a la persona, tener más posibilidades de lograr una mejor pareja en su futuro.
Desde la mirada de Constelaciones Familiares, las parejas previas son todas aquellas a las que “les has roto el corazón o te han roto el corazón a ti”, sin importar incluso si tuvieron alguna relación física, de contacto o incluso sexual.
Si una persona se queda con la mirada colocada en su pareja del pasado, bien sea con acciones o desde sus emociones, le será más difícil encontrar un nuevo amor para su vida. Despedirlas con honra, agradecimiento y respeto es la mejor manera de garantizar un gran futuro entre dos.
Las de los padres
Las parejas previas que influyen en la vida de los individuos no sólo corresponden a las propias. Igualmente, desde este abordaje terapéutico, los amores anteriores de los padres e incluso de los abuelos, pueden influir en la vida amorosa de un hombre o de una mujer.
Un ejemplo de esto, podría ser el siguiente: Una mujer se queja de no conseguir una pareja para ella, por más que lo intenta. Al mirar su historia familiar, ella cuenta que su madre no pudo casarse con el amor de su vida, pues sus padres se opusieron a la relación. Esta hija, por amor y lealtad a esta relación importante de su progenitora, de manera inconsciente, va buscando en cada hombre a ese gran amor, y sin querer, repite la historia.
Las de mi pareja
También los amores anteriores de la pareja actual tienen injerencia en la relación. Si una persona no acepta, mira o respeta a la relación anterior, será más difícil para él o para ella permanecer y crecer en esta unión, pues su energía estará enfocada en ocupar un lugar que no le corresponde.
Si un hombre conoce a una mujer divorciada y se casa con ella, debe tener claro, desde la mente y el corazón, que su lugar es el segundo y que nunca podrá ser el primer esposo. Aunque pueda sonar obvio, lo anterior puede generar, en algunas ocasiones, problemas y enfrentamientos en la relación.
Mirar el pasado con agradecimiento es lo que abre la posibilidad a un mejor futuro. Lo ocurrido en el ayer, bueno, regular o malo, según la perspectiva de cada quien, es lo que da paso a lo nuevo, porque una acción es lo que genera la siguiente.

Algunas frases sanadoras
* Ahora puedo mirarte. Y recuerdo que el amor me unió a ti aunque nos hayamos separado. Te dejo ir en paz. Te dejo con lo tuyo y me quedo con lo mio. Gracias.
* Tú llegaste primero. Y ahora puedo mirarte. Yo soy la segunda. Agradezco tu paso por su vida. Gracias a que esa relación no funcionó, ahora puedo yo ocupar este lugar.
* Por favor, alégrate si me va bien con otra pareja. Yo también me alegraré si te va bien con otra pareja.
* Asumo el 100% de mi responsabilidad y te dejo con tu 100% de responsabilidad. Tomo lo mío y te dejo con lo tuyo. Fue hermoso. Y siempre serás el primero para mí.
Artículo escrito por Raiza Ramírez. Publicado en la Revista Estética y Salud del mes de julio de 2009.
Fuente consultada: Joan Garriga - http://www.joangarriga.com/