
Quizá sea un atrevimiento y más en estos tiempos que vivimos en Venezuela. Haré un intento de ser lo más fenomenológica posible (lo que implica al mismo tiempo, ser lo menos emocional posible) para describir a la luz de Constelaciones Familiares, cómo se observa la salud y la enfermedad, qué es lo que podríamos ver en esta situación y quizá, qué es lo que aún no vemos, a la luz de las recientes noticias sobre la salud y enfermedad del Presidente Chávez.
Bert Hellinger dice sobre las enfermedades: “A veces son mensajeros del amor. Si les permites que vengan, quizás se muestran amables. Lo que cuenta aquí es la humildad del terapeuta, esa actitud sin intenciones, que asiente al enfermo tal como es, a su destino tal como es. Nadie es más fuerte para manejar un destino que aquel que lo tiene.”
A la luz de la terapia de Constelaciones Familiares decimos sobre las enfermedades tres ideas fundamentales:
1) Que nos regresa a la madre, a la infancia. Nos hace vulnerables y necesitados. Nos regresa a la "no responsabilidad". Cómo hago si estoy enferm@? Cómo me encargo si estoy imposibilitad@?
2) Que nos da poder. Una enfermedad hace que TODOS los ojos y cuidados se posen sobre mí. Quien aún no me ha mirado, comienza a hacerlo. Quien me miraba, lo hace aún más. Muevo desde mi enfermedad las emociones de los otros, de todos los otros.
3) Que nos muestra algo del sistema al que pertenecemos. Que puede ser una carga que asumo para poder mirar algo que ninguna otra persona de mi sistema mira. O, dicho de otra manera, yo lo cargo para mirarlo y de esta manera "salvar" a los otros de este peso.
La polarización que yo veo
Más allá de cuál es la enfermedad que tiene el Presidente de Venezuela y sus consecuencias, solo quiero describir las reacciones de quienes lo siguen y quienes lo adversan:
+ Los seguidores de Chávez ven al hombre, pero no ven a la enfermedad. La niegan, la ocultan, le temen. No hay honra ni dignidad en esa mirada. Quieren al hombre sano, no quieren al hombre enfermo. Y desde allí, no honran su destino.
+ Los opositores de Chávez ven a la enfermedad. Qué tiene, dónde lo tiene, tiene cura, cuál es el tratamiento. No ven al hombre. No honran al hombre que lleva esa carga y mira lo que otros no miramos.
La integración
Desde la mirada de Constelaciones Familiares, indicamos que es necesario "MIRAR" a la enfermedad y al enfermo con DIGNIDAD. Esto quiere decir, NO tenerle lástima, o manifestarle un amor poco genuino. El que está enfermo, "mira" desde su cuerpo algo que los demás no logramos mirar.
Es necesario mirar a la enfermedad junto a su enfermo, el único capaz de llevar esa carga. Mirarlo con dignidad significa decirle: "Gracias por cargar lo que yo no cargo. Gracias por mirar lo que yo no miro. Gracias a tu dolor, yo voy un poco más livian@. Honro tu destino, sea cual sea"
Quizá cuando miremos a los dos juntos, algo cambie en nuestro sistema. Seguimos mirando un solo lado de la historia. Y no hay que olvidar que sin sombra, no hay luz.
Raiza Ramírez
3 de julio de 2011
1 comentarios:
Muy buen articulo, celebro seguir tu trabajo y tu visión sistemica
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